¿Qué es aprovechamiento térmico?
La valorización térmica se refiere al aprovechamiento energético de fracciones de residuos adecuadas mediante procesos que utilizan altas temperaturas. Bajo determinadas condiciones técnicas y legales, los residuos pueden utilizarse para generar calor, electricidad o energía de proceso. La idoneidad real de un flujo de residuos depende, entre otros factores, de su composición, poder calorífico, contenido de humedad, carga contaminante, reciclabilidad, requisitos legales y tecnología de la instalación utilizada.
Procesos de valorización térmica
Entre los procesos de valorización térmica se incluyen, en particular:
- Incineración: Los residuos adecuados se incineran en condiciones controladas para generar energía térmica. Dependiendo de la instalación, este calor puede utilizarse para generar electricidad, suministrar calefacción urbana o alimentar procesos industriales.
- Pirólisis: Los residuos se tratan a altas temperaturas con una exclusión casi total del oxígeno. En este proceso pueden generarse productos gaseosos, líquidos o sólidos, cuyo aprovechamiento depende del material, del proceso y de la calidad del producto.
- Gasificación: Los residuos se tratan a altas temperaturas con un suministro limitado de oxígeno. De este modo puede generarse gas de síntesis, que, en condiciones adecuadas, puede utilizarse posteriormente con fines energéticos o materiales.
Materiales adecuados
Para la valorización térmica solo se consideran adecuadas determinadas fracciones de residuos. La idoneidad depende principalmente del poder calorífico, el contenido de humedad, el contenido de sustancias contaminantes, la reciclabilidad y los requisitos legales. Entre los posibles grupos de materiales se encuentran:
- Residuos domésticos, comerciales o municipales, siempre que hayan sido sometidos a un pretratamiento adecuado y sean apropiados para el proceso.
- Combustibles derivados de residuos procedentes de fracciones adecuadas, por ejemplo, de procesos de transformación de papel, textiles o madera, siempre que se cumplan los requisitos de calidad y emisiones.
- Neumáticos fuera de uso o fracciones que contengan caucho, siempre que su valorización esté legalmente permitida y la instalación utilizada esté diseñada para estos materiales.
- Fracciones de plástico no reciclables, siempre que se hayan evaluado las opciones de reciclaje material y la valorización térmica sea técnicamente y legalmente adecuada. Debe tenerse en cuenta que los componentes plásticos pueden generar emisiones fósiles de CO₂.
- Determinadas fracciones secas de residuos biogénicos, siempre que su aprovechamiento térmico sea apropiado en cada caso concreto. En el caso de residuos orgánicos húmedos, los procesos biológicos, como la digestión anaerobia o el compostaje, también pueden ser opciones adecuadas.
Materiales no adecuados o de idoneidad limitada
No todos los materiales son adecuados para la valorización térmica. Los residuos peligrosos, los materiales contaminados o las sustancias sujetas a requisitos legales especiales solo pueden tratarse en instalaciones autorizadas para ello y de conformidad con la normativa aplicable. Los residuos con un poder calorífico bajo o un contenido de humedad elevado pueden no ser adecuados para los procesos térmicos o requerir un pretratamiento. Asimismo, debe comprobarse si la reutilización o el reciclaje material deben tener prioridad por motivos ecológicos y económicos.
Clasificación dentro de la gestión de residuos
La valorización térmica es un posible método de valorización, pero no el único. Dependiendo del tipo de residuo, pueden ser más adecuados la reutilización, el reciclaje mecánico, el tratamiento biológico, la digestión anaerobia, el tratamiento mecánico-biológico u otros procesos. La elección del proceso debe basarse en un análisis minucioso. Deben tenerse en cuenta la composición de los residuos, el contenido de sustancias contaminantes, el contenido energético, la reciclabilidad, los requisitos legales, los costes, las emisiones, los residuos resultantes y las posibilidades disponibles de comercialización o aprovechamiento.